miércoles, 4 de enero de 2012

Ocho trabajadores menos

INEM (Lanbide actualmente) saca todos los años un programa de empleo que permite contratar durante seis meses a personas desempleadas para que realicen trabajos en el pueblo. Mediante estos programas se contratan peones, albañiles, pintores, conserjes o técnicos que no cuestan ni un solo euro al ayuntamiento y realizan un trabajo que redunda en beneficio de todos. Sale ganando el pueblo y salen ganando las personas empleadas, que tienen un sueldo durante seis meses y acumulan paro. A través de este programa han entrado a trabajar para el municipio de Zalla, el pasado mes de octubre, 22 personas.

Además, a este programa también pueden adherirse las Mancomunidades. Como todos los años, la Mancomunidad de las Encartaciones pidió a Lanbide la contratación de personal para trabajar, tanto en la sede como en cada uno de los municipios pertenecientes a la Mancomunidad. 

En abril de 2011 la Mancomunidad pidió la contratación de ocho personas para Zalla.

El 22 de mayo hubo elecciones municipales. Todos sabéis lo que sucedió

Dos días después, el 24 de mayo, Leandro Kapetillo (en su condición de presidente en funciones de la Mancomunidad), envió la siguiente carta a Leandro Kapetillo (en su condición de alcalde en funciones de Zalla).

Leandro Kapetillo se contestó a sí mismo con este otro escrito el 3 de junio (una semana antes de que tomara posesión la nueva corporación salida de las urnas).

Zalla ha sido el único municipio de la Mancomunidad que no se ha beneficiado de estas contrataciones, tal y como se demuestra en la siguiente tabla.

Todo esto significa, que una vez perdidas las elecciones, Leandro Kapetillo:
  • renunció explícitamente a que se contrataran a 8 personas, a coste cero para el ayuntamiento 
  • renunció al trabajo que para bien del pueblo iban a realizar esas 8 personas
  • renunció a que 8 familias de Zalla tuvieran un sueldo durante seis meses y generaran paro
  • renunció a 113.664 euros, que es el coste de esas contrataciones
  • se dio prisa en hacer todo esto aún como alcalde en funciones y antes de la entrada de la nueva corporación
¿POR QUÉ? 
Sólo hay una respuesta: revanchismo político. El saber que no seguiría siendo el alcalde de Zalla le cegó tanto como para anteponer sus ganas de revancha al interés del pueblo.

Los votantes no merecen que se haga esto con su voto.

Nuestra filosofía es mirar hacia adelante e iniciar nuevos proyectos necesarios e ilusionantes para el pueblo. Hay que trabajar más que nunca y no pretendemos bloquearnos en la crítica al pasado. Pero hay actitudes que no deben quedar impunes, hay cosas que el pueblo debe conocer. Aquellas acciones pasadas que hemos detectando y consideramos vergonzosas, como la presente, las iremos dando a conocer...