domingo, 28 de septiembre de 2014

Gora Zallako jaiak! Gora Zalla ta zallarrak!

Gora Zallako jaiak!

Con el fin del verano llegan las fiestas de San Miguel y el Rosario, colofón a todas las celebraciones habidas en los diferentes barrios de nuestro pueblo. Como viene siendo habitual en los últimos años, 2.000 vecinos nos juntamos debajo de una carpa a comer lo que hemos preparado en cuadrillas a lo largo de la mañana pero sobre todo, a disfrutar los unos de los otros, a compartir un momento de alegría a pesar de las penurias del día a día, a sentir todos como uno solo, porque todos juntos formamos parte de un pueblo.

Gora Zalla ta zallarrak! 

Como habitantes de un mismo pueblo, compartimos muchas señas de identidad: las propias fiestas; los lugares comunes en los que, sigan existiendo o no, jugamos durante nuestra infancia, trabajaron nuestros padres, madres, abuelos y abuelas, sucedieron cosas que nos han contado,... ; una memoria histórica colectiva que componen los sucesos, lejanos o cercanos en el tiempo, que todos reconocemos han acontecido en Zalla... 

Gora zallarrak!

Pero sobre todas las cosas importan las personas, que somos lo más importante de un pueblo. Por ello, le doy un especial valor a los momentos en los que conseguimos sentir lo mismo, al unísono, por encima de las diferencias de todo tipo que existen entre nosotros. Aunque tengo claro que todos, y yo desde mi cargo, debemos intentar que sean cada vez más los momentos de este tipo, sé que no siempre lo conseguimos.

En este día de San Miguel, me viene a la mente la recuperación de la estatua del arcángel. Es para mí un símbolo de algo propio de Zalla, independientemente del sentimiento religioso de cada uno, recuperado por personas del pueblo para el disfrute de todos. Espero que se haya entendido en este sentido la colaboración del Ayuntamiento.

En este día de San Miguel, me viene también a la mente lo que escribí hace un año. Era tan solo lo que sentía y pensaba en ese momento. Hubo quien me dijo que estaba de acuerdo. Hubo quien me dijo que me faltaban datos. Lo que me dolió fue constatar que aquel tema había producido una división entre algunos vecinos de mi pueblo y, si en algún caso mis palabras sirvieron para separar más, me arrepiento de ello. 

Gora zallarrak!