miércoles, 11 de abril de 2018

Vista oral juicio Zalla-Mancomunidad

En julio de 2016 se aprobó la incorporación de Balmaseda a la Mancomunidad en unas condiciones insólitas. Entendimos que no se respetaban los estatutos y que resultaba perjudicada la ciudadanía de Zalla, puesto que la Mancomunidad eximía a Balmaseda del pago de los gastos estructurales que soportábamos todos los municipios en función de nuestro peso (Udalkutxa).   

No fue atendido nuestro recurso e interpusimos un contencioso-administrativo. Desde aquella fecha, la Mancomunidad ha rechazado las propuestas de acuerdo realizadas por el Ayuntamiento de Zalla,  ha rechazado la negociación, así como la propuesta de una mediación.

Por ello, se celebró finalmente la vista oral el pasado 15 de marzo. Este es el resumen de la misma...

Por el Ayuntamiento de Zalla declara la interventora municipal, nombrada por la Diputación Foral de Bizkaia:
  • Para realizar su informe analiza el informe de la consultora, los estatutos de la Mancomunidad y los presupuestos de la Mancomunidad para 2015 (prorrogados en 2016).
  • Concluye que el informe de la consultora, y por tanto la decisión de la Mancomunidad, no respeta los estatutos ya que el artículo 23 dice que "los gastos generales de administración de la Mancomunidad serán satisfechos por todos los Ayuntamientos mancomunados con independencia de los servicios que se hayen integrados".
  • Entiende que se aplica un sistema especial, que no disfruta ningún otro municipio, para la incorporación de Balmaseda.
  • Entiende que no puede ser que todos sigan pagando lo mismo cuando hay un miembro más, sino que tienen que disminuir las cuotas de todos los miembros.
  • Entiende que Balmaseda debería abonar 157.000 € anuales en lugar de los 17.400 € de cuota anual que se le imponen (9 veces menos).
Por la Mancomunidad declara un consultor externo contratado por la Mancomunidad en mayo de 2016:
  • Ante la pregunta de si conocía que Balmaseda había pertenecido anteriormente a la Mancomunidad y cómo contribuía en ese momento a los gastos comunes contesta: "Ni idea. Lo desconozco. He cobrado 450 €, son pocas horas de trabajo y bastante que hay un informe escrito... como para empezar a preguntar qué es lo que pasaba antes..."
  • Se le facilitan los estatutos de la Mancomunidad y se le pregunta sobre ellos: "¿y qué hago con ésto? ¿analizar esto ahora? Esto es un tocho aquí... infumable". En este punto el juez amonesta al testigo y le invita a no usar lenguaje coloquial y responder al letrado. 
  • Se le pregunta si analizó los estatutos para realizar su informe: "No, no los tuve en cuenta"
  • Se le pregunta porqué no hizo este informe la secretaria-interventora, funcionaria de la Mancomunidad: "Lo desconozco"
  • Se le pregunta si es conocedor de que los gastos estructurales de la Mancomunidad se sufragan entre todos: "Sí, el resto de municipios ya está pagando cosas, pero yo calculo lo correspondiente a Balmaseda sólo para las basuras"
  • Se le pregunta si sabe que la mitad de Gizartekutxa (fondos abonados por DFB a cada Ayuntamiento para servicios sociales) es abonado por los Ayuntamientos también para gastos corrientes y de personal, responde desconocer lo que es Gizartekutxa.

Para finalizar, el letrado de la Mancomunidad se opuso a que se admitieran como pruebas los Presupuestos de la Mancomunidad aprobados para 2017 y los de 2018. El letrado de la Mancomunidad puso en duda la autoría de los propios documentos que la Mancomunidad ha entregado al Ayuntamiento. Toda una deslealtad institucional.

Dejo algunas preguntas para la reflexión:
  • ¿Por qué la Mancomunidad gasta medios y recursos económicos que aportamos entre todos los Ayuntamientos, a excepción de Balmaseda, para defender los intereses de Balmaseda en vez del interés de la propia Mancomunidad y del resto de Ayuntamientos miembros?
  • ¿Por qué la Mancomunidad contrata a un consultor externo en lugar de realizar la secretaria-interventora los informes pertinentes para una cuestión tan importante?